Silla número 3279, no es joda, todo está numerado. Le pasó a los granos de sal, le pasó a los presos. Ya no quedan tantos presos de la libertad, más bien esquimales sin retorno. Me pregunto si los esquimales fueron alguna vez vikingos y viceversa los visigodos. Hablando de godos, Godines, el del chavo del 8, no hablaba mucho, era austero como una escarapela del 25 de mayo del año que se vos elijas, estoy seguro que habrá una silla con ese número. Se caen unas monedas, tintinea la puerta y la profesora aun no llega, mientras escucho la musica envasada que algun Borges universal me regaló. Por suerte no existe la suerte, solo Ella y una vez más no me voy a animar a hablarle. Qué mierda que te empaten el partido sobre la hora! me pasó a mi, te pasó a ti. Passarella le pedia a sus jugadores que usen el pelo corto, yo solo te pido que me mires y me acompañes a barrenar una ola, la segunda es gratis. Hay 3 vasos de telgopor sin estupor tirados en el piso, son infalibles a la hora de cantar envido. Quiero, 28. 24 son mejores. La diferencia fundamental y quizás unica entre una casa y un patio es el techo. Las canchas de paddle son otro tema. Parece que fuera ayer el recuerdo de mañana, prefiero robar un banco. No importa si es de oro macizo o del Gordo Valor. Lo crucial es la cantidad de apóstoles obtenidos tras la medición. Solo tachan las palabras anteriores los necios de poca monta. Despues de todo, trás el estornudo no quedará más nada. Nada, nAda, naDa, nadA. Es curioso como una silla numerada nos garantiza la vida, la identidad. Por lo menos sabremos quienes somos hasta el próximo resfriado que sentencie la pastafrola. No puedo dejar de citar a un filósofo irlandés, quizás también chino, pero sin anteojos: "somos la frutilla del postre". Yo creo que no hablaba solamente del ser, también lo hacía de las monedas, sobre todo de las más pequeñas, tan puras y extrovertidas. A veces pienso que sentir pena por alguien es destinarlo a la nada más rapáz, es desterrarlo para siempre a un páramo inhospito, sin posibilidad alguna de volver. Si tengo dos manzanas y me regalan una mandarina, qué pasa? Yo opino que la subjetividad, cualidad exclusiva y excluyente de las hortalizas es homologable a enfermarse en invierno. Es sentir los mocos cayendo sin poder regresar ante la falta total e impoluta del pañuelo narcisista.
[trata a cada item como si fuera un test de longitud de unidad (x1). El alfa de Cromwach]
Así como todo acto del día de la raza necesita un Colón, un matafuegos no puede vivir sin al menos un ápice de fuego, aunque sea una ornalla. Es curioso como canta el fuego, tan inestable, tan rojo. Lo importante no es el calor sino verlo vivir y bailar constantemente. El camino inverso de los tres chiflados es el del positivismo inglés, tan tradicionalista como la guillotina y el vuelo de los pajaros Caniggias. Quiero un mate y no me dan, tuve sed y no me dieron de beber, ay que será de mi amada mía!
2 comentarios:
"Quiero un mate y no me dan, tuve sed y no me dieron de beber"
ahí me sonó a "Piden pan, no les dan, piden queso, les dan hueso y les cortan el pescuezo" (???) jajaja.
Excelente!
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