17.9.12

Marearse

marearse 
               en tus ojos
es
               sumergirme
llenarse
               hasta el origen
del Mar
               del Amor

15.8.12

La muerte

Las rendijas del cuerpo
y el alma que se sale
afuera, afuera
el aire huye del aire
en un exilio perdonable

seremos ruina austera
la siesta del heroe
acunando en el viento
el soplo de otro viaje
ya sin miedo a la muerte

24.4.12

Ejercicio literario V (o algunas conceptualizaciones sobre el seminario XXIII)

En el origen las almas están dentro de ciertas cajas infranqueables. Cabeza abajo, los enanos saltan y bailan del otro lado del espejo. Ajenos a la pasión, suponiendo el caos y forzando todas las traducciones, ellos simplemente están.
En otras palabras; lo simbólico, qué es? No hay, ya no, objetos impacientes que persistan complejizándonos entre polillas y pasado. Acá no tenemos mucho, solo la mañana previa a la cama desecha, al discurso mítico de algún Perón cocoliche reeditado por Lacanes charlatanes. Palabras, siempre palabras sujetas a los calendarios más mayas, a los buhos primordiales gobernando su panal con recelo.
Podemos ir rápido, pero seguiremos sentados indefinidamente, sin otro asiento que la tierra definitiva, sin más reina que el alfil. Las formas no se ven: por fuera del acceso simbólico-real, lo imaginario sigue perdido dos clases después.
En definitiva, somos la constitución de apenas un puñado de ideas desparramadas en una continuidad diacrónica más o menos caprichosa. Tenemos la idea de la superficie, de la esfera y la piel, pero no tenemos acceso a la imagen material, inaccesible para el hablante.
El primer efecto del lenguaje, entonces, es el bostero vulgar, amontonador nato de parlantes y mandarinas sin micrófono. Para que no nos confundamos, vemos objetos ahí donde no hay imágenes, más allá del espejo no vemos. Está muy claro cuantos metros hay entre la Tierra (hombre) y el Sol (dios), pero no sabríamos diagnosticar sobre la posición predilecta de los rolingas al dormir.
Así pues, el fin de este rito grotesco y desmedido, no es más que el comienzo del anclaje palabrista/paladín del lenguaje.

2.4.12

Malvinas

ahí
la vida
era el viento
y se moría
acá

27.3.12

Mate trasnochado

la tercer ornalla
semidormida
resbala la llama
azul, aletea
la pava tibia

la yerba seca
de yuyo árido
de mate guapo
espera, insomne
el hervor final

la bombilla tersa
apura el sueño
de infusión profana
de ritual cebado.
siempre fue igual

esta, otra noche.
madrugada fiera
de reloj despabilado
de dioses frescos
y gauchos dormidos

rescata el alma
tanto protocolo