30.5.11

El instante

la luz total
y después
el silencio

dos miradas
y después
no hay más nada

13.5.11

Ejercicio literario IV

Voy a caminar por la calle más volátil y arrasaré con los sombreros y el frío. Cuando esté alto, caeré. Sin excusas. Porque si hay arriba, el abajo siempre arde un poco más.
Voy a caminar por las plazas más secretas de Ucrania, endeudado de preguntas rusas. Ahí el frío será como caer y soñar al mismo tiempo. Sin las palomas rojas, las revoluciones son solo subvenciones derrotadas a fín de mes por querer volar un poco más cerca del Sol. No se puede criar un árbol y pretender una vida sin contratiempos, a contrareloj. Porque la arena también es tiempo, y son inevitables el desierto y la soledad del cactus. Lo vas a abrazar por el agua o por pena, pero vas a llorar tu propio costado al sangrar el pinchazo en la sien cuando las cámaras se apaguen. Simulacro del amor en carne viva que nos esconde del Sol y de dios.
Voy a caminar, ahora sí, por las nubes menos obsoletas. Esas que nunca se fueron y recorren el mundo con el pelo suelto, resplandecientes. Y no pienso dejar, nunca jamás, de invertir en la Luna a quemarropa. Es lo único que me queda.