- Lunati delincuente culorroto que carajo cobrás! La recalcada concha de tu madre cornudo hijo de mil putas.
Es Acadio el que putea. Sabe que no lo oyen, ni el cornudo del árbitro ni la puta de su mujer. Por eso putea. Porque desde el alambrado todos son iguales o por lo menos, más parecidos. Y grita. De corazón, de pura impotencia. Porque sabe que la gente esta sorda y que a él le robaron la voz. Porque esta cansado de la vida de mierda que le tocó elegir sin elección. Por eso llora y se seca las lágrimas con la camiseta para que los demás no se den cuenta. Porque le prometió a su hijo que hoy ganaban, que el abuelo no se había confundido y que la memoria, a pesar de tanta mierda, seguía intacta.
Por eso Acadio vuelve todos los domingos a la cancha. Porque sabe que los heroes están hechos de barro y duran solo 90 minutos. Porque siempre le promete a su hijo que van a ganar.