19.7.10

Confesiones de invierno

Vos no podés ir por la vida así, solucionando tus problemas con ibuprofeno. No creo que me entiendas, pero yo tampoco entiendo a los pingüinos y sin embargo estamos en invierno. La última vez que te ví todavía tenías los ojos verdes.
Hoy,
sos
feliz?
Las nubes ya no son lo que eran, es verdad. Te lo digo yo que las ví desde el subte una vez. Hizo tanto frío esa noche que me hace acordar a vos. Para serte sincero no me enorgullecen las montañas, pero está lloviendo allá afuera y además, desde acá por lo menos te escucho respirar, qué cagón! Si vas a volver abrigate, si no ya no importa. Sé que nunca te gustaron las bufandas, pero es lo único que te puedo ofrecer. Hacé de cuenta que estamos en New York, donde todos están tan alone. La vida no es como en la tv, es mucho más fugaz, por eso prefiero escribirte aunque ya estés en el aeropuerto. Qué más da! A esta altura el vértigo consume cualquier sahumerio. Solo te pido que me mires antes de cruzar. Algún día los pingüinos podremos volar.